Hacia el 150 aniversario: En Cuaresma, un tiempo para cuidar el corazón

Nuestra Asociación vive un momento especialmente significativo. En plena Cuaresma —tiempo de conversión, silencio interior y vuelta a lo esencial— nos acercamos también a la celebración del 150 aniversario de la Asociación de Salesianos Cooperadores. Una fecha que no es solo un hito histórico, sino una invitación profunda a renovar nuestra vocación y a reavivar el fuego del carisma recibido de Don Bosco.

En este contexto, además de las propuestas ya conocidas desde el ámbito regional, muchas provincias y centros de España y Portugal están preparando tandas de Ejercicios Espirituales. No se trata de una actividad más en el calendario: es una oportunidad privilegiada para detenernos, escuchar, discernir y fortalecer nuestra vida espiritual, tal como nos recuerda el Proyecto de Vida Apostólica.

Los Ejercicios Espirituales son un regalo. Nos permiten mirar con sinceridad nuestra vida, reconocer la presencia de Dios en lo cotidiano y dejarnos acompañar por la Palabra. Son también un espacio para reencontrarnos con la raíz de nuestra vocación laical salesiana: ser signos y portadores del amor de Dios a los jóvenes, especialmente a los más necesitados.

A las puertas de una celebración tan grande, queremos llegar bien preparados, con el corazón disponible y la mirada renovada. El 150 aniversario no es solo memoria agradecida; es impulso misionero. Es volver a escuchar la llamada a ser cooperadores de Dios en la vida de tantos jóvenes y familias.

Por eso, animamos a todos los hermanos y hermanas de la Asociación a participar en estas tandas de Ejercicios Espirituales. Que este tiempo de Cuaresma y de preparación nos ayude a crecer en profundidad, en comunión y en alegría apostólica. Que nos encuentre unidos, orantes y disponibles para seguir construyendo, juntos, la obra que Don Bosco soñó.